PERSONATGES

 

L'ALEMÀ DE LLOMBAI.

L'alemà, el nom del qual era STEFAN GREGOR, va arribar a Llombai quan Espanya, amb el règim franquista es va convertir en un refugi per als nazis de la segona guerra mundial. La revista Interviu, allà pels anys 70 va publicar un article d'investigació titolat precisament així "España, un refugio para los nazis". En ell s'investigava la trajectoria dels nazis que en acabar la guerra havien vingut a parar a España, entre els quals es trobava l'alemà de Llombai. Açò es el que deia aquest article:

 

EL HOMBRE QUE EMPAREDÓ UN AUTOMÓVIL

L'alemà de Llombai.

"Llegó con el misterio y se fue definitivamente con él. En el valle se le conocia por Esteban, a secas. Durante muchos años, vivió en la soledad del fantasmal pueblo de Llombai del que fue, por fin, su único habitante. De acuerdo con los testimonios y datos acopiados, Esteban suscita una teoría de incertidumbres, conjeturas y contradicciones: altivo y hmilde, coherente y desequilibrado, bomdadoso y agresivo. Con el tiempo, aquel hombre arrogante que emparedó su automóvil en el corral de la casa que compró, se vino abajo. Fue la irresistible caida del señor Stefan Gregor. Caída que habría de arrastrarlo a la má tremenda y dramàtica situación.

En ocasiones -nos cuentan- y como enloquecido, invadía un olivar o acotaba una alcudia, un huerto, con la impronta de la delatadora svástica. Pero se trataba de pasajeras y melancólicas incursiones perpetradas merced a la tolerancia y benévola actitud de sus convecinos. Esteban o Stefan Gregor ya no tenia bajo su mando escuadra alguna de las SS.

<<Se dice que fue el propio Papa Pio XII quien le arregló los papeles, para entrar en España -comenta uno de nuestros interlocutores-. Desde luego, tenia aspecto de aristócrata y hablava varios idiomas.>>

En función de los sumarios informes recogidos y que sustentan determinadas actividades artísticas del enigmático individuo, indagamos acerca de las mismas. <<¿Esteban pintor?... Bueno, dibujaba cosas sin sentido, absurdas, casi infantiles. Recuerdo que, en algun momentó, confesó que había sido coronel del ejérito. ¿De cuál? Por lo que entendí, de esos que mataban a los judíos>>. Inesperadamente, se filtra un nombre: Nüremberg. << No, yo no sé si era nazi. Esteban está muerto y enterrado. No sé, resulta todo muy confuso. Una vez, vino un coche de matrícula extranjera y entre dos mujeres y un hombre cogieron a Estebany, por la fuerza, trataron de llevárselo. Pero él logró desasirse y escapó por el monte arriba, Yo l vi todo, anque estaba lejos>>.

UN SINGULAR TESTAMENTO

Registramos minuciosamente a desmoronada casa de Esteban. Entre las rinas descubrimos un manuscrito de tintas desvaídas y casi ilegible, donde se repiten frecuentemente las palabras Kremlin y Rasputjin.

Más tarde, hablamos con Mauren Barr, una inglesa de York: <<Sí, creo que fui la última persona que lo vio en vida, una tarde antes de su muerte. Cuando el otro día subí a llevarle algo de comer a su solitaria y miserable habitación de Llombay - él que había sido tan pulcro y ordenado- lo encontré cadáver. Todo muy repentino, muy extraño>>. Mauren Barr apenas si puede facilitarnos nuevos datos. <<Hablaba poco u nunca o casi nunca de su pasado. Sólo me contó que se hallaba en Italia, cuando terminó la pasada guerra mundial. Luego, logró ponerse a salvo, en Suecia, donde trabajó como actor de cine. Eso fue, al menos, lo que me dijo>>.

La inglesa ha conseguido en el padrón municipal de Benialí -uno de los pueblecitos del valle- lo siguiente: Stefan Gregor Raiter Riter-Riter, hijo de Felipe y Teresa, natural de Ivankovo, Yugoslavia, nacido el 21 de agosto de 1916, y de profesión médico dentista y pintor. <<Estos son sus dibujos. Parecen jeroglíficos egípcios. No sé qué significan, pero sin duda, algo quieren decirnos>>. Y la señora Barr nos entrega un testamento fascinante, un código ideográfico, meticulosamente elaborado y difícil de descifrar.

Dibuix de l'alemà.

Una última visita al párroco complica aún más las cosas.<< Lo enterramos por lo católico. Junto a su cuerpo había un breviario en latín, ciento once pesetas y algunos dibujos firmados por don Esteban Gregor Gregorijo Gregorijino>>.

Todo parece una burla. Preguntamos si su apellido no era, como aparece en el empedronamiento, Raiter Riter-Riter.<<Lo ignoro. El únic docuento que guardaba celosamente es éste>>. Y nos mestra na cédula de inscripción para prófugos, desertores y refugiados políticos, expedida por la Dirección General de Seguridad, en la Comisaría de Valencia, el 29 de mayo de 1959. Dice así: nombre, Stefan Gregor, nacionalidad, apátrida; ha declarado ser refugiado político, huido de Yugoslavia.

Un galimatías, un misterio que yace bajo una lápida sin nombre, bajo los cerezos de un solitario y hermoso valle"

Fins ací l'article de la revista.

La gent de La Vall també conta que va ser aquest personatge qui va construir al castell de Benissili una caseta per a refugiar-se en cas que vingueren a buscar-lo. Es coneix com "la caseta de l'alemà"

Actualment encara es pot veure la caseta que alguns grups excursionistes han rehabilitat com a refugi muntanyenc.

La caseta de l'alemà.

 

 

EL SENYOR FRANK I LA SENYORA ANITA.

L'altre personatge va ser el Senyor Frank, que va vindre a viure a Benialí.

Va participar en la Guerra Civil Espanyola i en les dues Guerres Mundials. A més va ser fundador del partit comunista d'Anglaterra. Els que el van conèixer conten d'ell que era una persona molt culta i amable, que es podia parlar amb ell de qualsevol tema i que sabia molt de política.

El senyor Frank va arribar acompanyat de la seva dona Anita Giner que de jove va ser l'única estrella cinematogràfica valenciana del cinema mut de la mà del director Maximiliano Thous.

L'enciclopedia "Historia del cine Valenciano" publicada pel diari Levante diu d'ella:

"Actriz teatral que se convertirá en la principal estrella del cine mudo valenciano de la mano de Maximiliano Thous, único director para el que trabaja en estos años. Obtiene su primer exito con La Dolores (1924), para repetir ese mismo año con La alegria del batallón (1924) y Nit d'albaes (1925). Al año siguiente interviene en Moros y cristianos, pero el hecho de que no se llegara a estrenar, unido a la incipiente crisis de la cinematografía valenciana, determinó su marcha a Alemania contratada por la productora UFA, sin que se registren más informaciones sobre ella que la de su vuelta al teatro."

La senyora Anita i el senyor Frank.

A continuació pots veure algunes imatges procedents de pel·lícules en què va participar:

Notícia de l'estrena d'una pel·lícula de la senyora Anita.
Pel·lícula de la senyora Anita.
Pel·lícula de la senyora Anita.
La Dolores (1924).
 

 

 


Aquest apartat ha estat elaborat a partir de les següents publicacions:

-LOPEZ SELLES, JOSÉ: Viajero por ahí: Hace poco murió Stefan Gregor, el único habitante de Llombay. Article del diari REGION. 1978.

-MIRO, SANTIAGO; CERDAN TATO, E; FUENTES, V: España, un refugio para los nazis. Article d'investigació de la revista INTERVIU. Anys 70.

-V.V.A.A: Historia del cine valenciano. Editorial Prensa Valenciana, S. A. Levante-EMV. 1991.


 

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